microphones in the trees

Tuesday, September 16, 2014

good willsmith


Good Willsmith demuestran que tienen sentido del humor en su nombre y en la manera tan particular con la que nombran sus composiciones, pero obviamente detrás de este trabajo “The Honeymoon Workbook” hay que decir: poca broma. Después de publicar su debut en su propio sello, Hausu Mountain, en Umor Rex consiguen lanzar un trabajo treméndamente certero y sobresaliente, un álbum que se ha convertido en un mantra incesante en los últimos tiempos. ¿Motivos? Muchos, pero desde luego esa simbiosis en la que construir un collage sonoro siempre en constante mutación, dejando que las atmósferas, loops, fantasmagóricas voces y una catarata de distintos sonidos se entrelacen con una naturalidad hipnótica. Umor Rex, el sello mejicano, lleva unas últimas temporadas lanzando una serie de trabajos apasionantes que el año pasado nos brindaron una tripleta imprescindible como “Visions/Voices” de Félicia Atkinson, “Shareek Hayaat” de Safiyya (Rose/Murano) y “Collected Works Vol.1: The Moog Years” de M. Geddes Gengras. De los trabajos que he escuchado editados en este sello, nunca había sentido una atracción tan especial como con este disco.

El trío de Chicago formado por Doug Kaplan, Max Allison y Natalie Chami consiguen encapsular una suerte de viaje alucinado en “The Honeymoon Workook”, siempre unidos a la sensación de encontrarnos con un ente único y comparado con diferentes grupos inclasificables, dato que habla muy bien de ellos. La originalidad de su propuesta se encuentra en un lugar en el que me gustaría verlos cercanos a The Shadow Ring y diferentes ramificaciones de sus miembros. The Caretaker soñando entre discos de Moondog y Sun Ra, Peaking Lights unidos con Eric Copeland y Nate Young o The Skaters flotando junto a Neil Campbell. Muchas asociaciones para una música atemporal y que en su improvisación abstracta encuentra miles de desvíos y temáticas que otorgan una sensación de aventura sonora y triposa al viaje. “I Told You To Get Up And It Just Happened” abre el disco en una espesa y serpenteante paleta sonora de ruidos que se van dejando llevar por el acomodo drone y la sensación de estar en un rito chamanista de Jackie-O Motherfucker en medio de un entorno selvático y las voces desvaneciéndose en una pesadillesca coral, que prosigue con esa percusión ritualista en “& My Body To Breath” y vuelve a traernos a la mente a otros amantes de la sacrodelia chamanista como High Wolf, aunque siempre con un aspecto donde recuerdos sonoros se encuentran en constante degradación, mientras diferente cacharrería analógica y sintetizadores siguen alumbrando las estampas de ese cuadernillo de luna de miel al que hace referencia en su título. “Now ~ Shower Put On All Black” añade un tono progresivo y espacial que me recuerda al “Lindus” de The Shadow Ring entre sensibilidades parecidas a las de Bee Mask o los Emeralds inmersivos de “Solar Bridge”. 

El sentimiento que preside estas composiciones tiene algo de terapia marciana y espacial cercana a Sun Ra y “ What You Think Is Crazy Isn't”, mantieniendo ese pulso hasta que el susurrar de las voces vuelven a rodearnos en ese bosque diabólico donde imaginar diferentes sacrilegios rituales al llegar la noche, nunca presentes ni motivando intimidación, es la sombra de un recuerdo que se encuentra prisionero de ese entorno y, como una procesión de plañideras se arrastran en “25 Almost 26 & 27 28 29 30”, entre un constante flujo de conversaciones a nuestro alrededor creando un mantra ininteligible, aquel en el que JD Emmanuel Wizard dejaría caer una lágrima al estirarse ante la maravilla de “Taking Too Long To Text”, en esa suerte de minimalismo apoyado entre la new age, la psicodelia y el minimalismo en curvatura de arco iris de Riley, además de esa parte final que me trae recuerdos de los Peaking Lights de “Imaginary Falcons” (nada más y nada menos), Komodo Haunts y Vibracathedral Orchestra. El maravilloso corte final, “ If Anything Happens To Me, My Password Is Lady Lass” (el título es tremendo) nos deja en flotación y en recuerdos de luminarias siniestras cercanas a Rachel Evans, Je Suis Le Petit Chevalier o Grouper. Como decía al inicio, tantas referencias a las que apuntar, pero todas en el mismo destino. Un collage sonoro tremendamente adictivo e insuperable. El disco, además cuenta con un bonus de dos cortes documentando los inicios de la formación bajo el título “14 Years of Desperate Research ”. Motivos de sobra para abrazar esta pequeña joya. 

Sunday, September 14, 2014

sun an


"music genres come and go all the time. some of them leave an audible mark on all the music to come. others just become short-lived fads with little to offer. some musicians jump the bandwagons and quickly leave for another one, others just keep doing their thing, unphased by the changing currents. the californian ambientalist known as simply Sun An is the latter. on Sun An’s newest album, Ice Cream Memory Card, he keeps doing the most classic ambient meditations one can imagine ~ lengthy, floating, and about as varied as Bonneville Salt Flats. it’s a prime-time wall of deep relaxation, the kind of music one plays when they wish to stop to exist for a moment and just dissolve into aether. to assist in doing this, Sun An has collaborated with californian multi-media artist Jennifer Juniper Stratford to create a wonderfully smeared lo-fi video, where abstract shapes and patterns float through one another and slowly shift, as if pushed forward by a lazy generative process reminiscent of the good ol’screensavers. if you wasted hours as a kid staring at the abstract shapes of screensavers, you’ll love “Rest Easy” by Sun An and Jennifer Juniper Stratford." tiny mix tapes 

qué bonita es y será siempre la música de Sun An, tan de domingo por la mañana cálido y lluvioso como hoy. de entre las músicas sencillas, las que tienen la virtud de enganchar y enamorar a la primera sin salirse de las pautas marcadas por el manual del ambient perfecto, la de Sun An, como la de Buchikamashi, es una de las que mejor interpretan el guión clásico. una fórmula archiconocida y recurrente, pero siempre fascinante. por detalles aparentemente nimios ~ el sonido de la noche y las olas en 'late afternoon', un rum rum delicado que podría ser un coche alejándose en una carretera mojada o un padre cantándole una nana a su bebé, el cri cri de los grillos en 'feeling', que tienes que afinar muchísimo el oído para distinguir si de verdad suenan en la canción o están en tu cabeza, ese drone infinito que se alarga y desaparece en el horizonte, que no sube ni baja pero sientes que vas en una montaña rusa anclada en el cielo, el recuerdo muy muy lejano a Sky Stadium, que es una de mis debilidades~...y cuando todas estas cosas suceden y coinciden no queda más remedio que rendirse ante estos pequeños placeres. 'el tipo de música que escuchas cuando quieres dejar de existir por un momento y disolverte en éter'.

foto: david cooper

Saturday, September 13, 2014

inner travels / oliwa / jeff brown / babexo / koasasa


ay rainbow pyramid, que tantas alegrías nos está dando y en cantidades que no se pueden asimilar. una de las cosas más gratificantes del micromundo en el que estamos inmersos es dar visibilidad a aquella música de vocación experimental, música-imagen, mínima, sensorial, que se mueve en muchas direcciones y que, a mí personalmente, me hace feliz. sellos que apuestan por un sonido de producción que va más allá del lo-fi, arriesgada, brumosa, bajita, estimulante. si hay un sello el que confío ciegamente, que demuestre tener un gusto exquisito y coherencia al milímetro, es sin duda, y con permiso de Dept Tapes y Ediçoes CN, Rainbow Pyramid. es como si todos los músicos guardasen sus mejores grabaciones para ellos, adaptándolas a su estilo exótico y tropical. dadme a elegir una sóla cinta de las cinco y casi no podría destacar una por encima de la otra. y digo casi porque Inner Travels y muy en especial Oliwa se llevan la palma. sólo con algunas de sus canciones escogidas al azar se podría hacer el recopilatorio-clima más bonito del mundo.
 

~ crystalline healing vibes from the Secret Garden; 
Lake Geneva c40 ~

los discos de Inner Travels, como Floating Gardens o Wave Temples, se definen en la portada y sus títulos, y van indisolublemente unidos al universo de Sounds of the Dawn y Hidden Valley (Of The Sun Publishing). nunca he sido objetiva ni neutral con este tipo de música, pero si 'first light' capturaba la magia del ambient y new age de los setenta, 'garden music' captura la magia de discos imperecederos y balsámicos como 'green' de Hiroshi Yoshimura o 'red kite' de Astral Sounds. Steve Targo saca del túnel del tiempo una forma de componer y grabar canciones que me fascina.. esa mezcla mágica de grabaciones de campo, cristalitos chocando entre sí, instrumentos de viento y sintes vetustos. hablar de sus referentes sonoros es adentrarse en un bosque tan frondoso que me pierdo, por eso recomiendo leer, si eres paciente y sabes un poco de inglés, la extensísima crítica que hacen en Ambient Exotica. yo sólo puedo añadir que nunca me cansaré del aura tan especial de estas cintas magnéticas, que el minuto que dura la canción número diez es el cielo, y que no hay que ser fan ni buscar porqués: 'garden music' es bonita desde el principio hasta el fin. no me quiero ni imaginar cómo será su tercera cinta.


~ ancient primordial rainforest from Argentina
c83 double program repeat ~ 

quisiera, quisiera de verdad poder describir 'selva primaria'. una de esas cintas tan llenas de encanto y una debilidad tan grande que parece que haya sido hecha para ti, como si te estuvieran haciendo un regalo. que te dice: hola, soy para ti. no hay música en el mundo que me haga tan feliz y me genere tantas imágenes.. es como abrir un atlas en relieve que bucea en la memoria del pasado y el futuro, descubriéndonos civilaciones antiguas que Giraud dibujaría y situaría en algún planeta lejano del espacio. 'levitación' es adicción, inmersión, la canción más bonita de este año como lo fue 'everything in opposition' de Former Selves en el 2012. esa simbiosis perfecta de sintes siderales y lo ancestral, la ingravidez... con ella sería suficiente para no decir ni pío, pero es que luego están 'meridiano', 'el monte', 'patagón', 'un mantra y dos guitarras lejanas', 'veinte días de distancia' (melódica, triste, diferente, preciosa). suena 'la cosecha cósmica' y el sonido mágico del arpa-birimbao se funde con la presencia determinante de esos sintetizadores tan característicos de Oliwa de piel de gallina. la magia se multiplica en 'sueño forestal': el sonido y el verde de la jungla en primer plano ~ su fauna y el crujir de las hojas al pisar te acompañan, unos tambores lejanísimos y un sintetizador apenas audible en segundo plano. derretirse y morir. el sintetizador blade runner conduce todas las canciones, se mezcla con grabaciones de campo y percusiones de alguna tribu perdida deliberadamente esparcidas creando un contrapunto precioso. 'selva primaria', húmeda y musgosa, no se agota aunque pasen los días, se extiende en el tiempo y sólo quieres y necesitas acudir a ella a todas horas. un regalo. definitivamente siempre es una alegría saber que Oliwa sigue ahí, haciéndonos sentir que todavía existen muchos senderos por explorar.

listen/buy ~ buy the cassette tape


~ final koasasa cassette; largely cultivated from ritual experiments and 
native sound meditations Winter 2010 through Summer 2012.
c32 ~


a veces es suficiente con un tambor, un teclado y el sonido de la naturaleza... para qué más. de koasasa decía precisamente Steve Targo de Inner Travels que, usando los mismos ingredientes que Wave Temples y Dolphins into the Future, consigue un sonido propio. yo añadiría que otro poco de Oliwa, un poquito de Pulse Emitter y otro poco de esos grupos que utilizan samples y voces que adormecen y arrullan, tremendamente evocadores'return to the palm oasis' es fundirte con la selva, fundirte con Tong y Keaton Orsborn y adentrarte en la oscuridad de la jungla de 'tropical malady' ...una experiencia desmesuradamente ultrasensorial que conecta con la quietud y el acento tailandés del cine de Apichatpong Weerasethakul.  'ritual experiments and native sound meditations'

listen/buy ~ buy the cassette 


~  another lonely daydream vacation from Calcutta
c20 ~

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'outside my window; while i dream' de Babexo también tiene muchas cosas bonitas que contar. suena tal como su título indica, una porche, una mecedora, un cómic, la brisa y el sol del mediodía. las canciones nacen de unas notas de guitarra y se mezclan delicada y armoniosamente con las grabaciones de campo y los drones de sintetizador, en un tono dulce que parece no querer imponerse. relaja, adormece, envuelve. y dura un suspiro. de nuevo los bosques y las selvas, los pajaritos, las guitarras. y ese pequeño toque The End Springs, que no se me ocurre mejor influencia. y vuelvo a pensar en toda la música que no escuchamos, maravillosa, que no llega hasta nosotros y que de hecho, a veces, no existe para nadie. hasta que un sello perdido y diminuto la saca a la luz.


~ exotic Space Odyssey from Seattle / Ukraine
c53 ~


como Jeff Brown, que es mi gran descubrimiento de esta hornada como lo fue Unicity en la hornada primaveral de Carpi. si una canción se titula 'voyage across the celestial ocean' sabes que te va a gustar. y si en su página de soundcloud tiene de perfil la foto de un astronauta ruso y otra canción, bonita hasta el infinito, que se titula 'delicate sun rays in the astral garden', y otra que se titula 'contemplando las estrellas con Tomita' (el entrañable Isao Tomita, compositor que adaptó 'arabesque nº 1' de Debussy y que sonaba hace muchos muchos años en 'planeta imaginario') entonces es inevitable caer rendida. "lots of synths, guitars, guitar synths, fuzz, and my EHX 16 second delay making spaced-out music. no burzumic riffs though." Jeff Brown dixit. 

al final, es como un split entre cinco, encerrados en su burbuja musical y olvidándose del exterior. como si todos se hubieran puesto de acuerdo para entregarnos una hornada casi conceptual con la selva en primer plano y la isla como imagen idílica. el paraíso musical. 

Thursday, September 11, 2014

matt krefting


Después de la gran acogida, en un pequeño ámbito, del excelente “High Hopes” (Open Mouth,2013), Matt Krefting se incorpora al excelente catálogo del sello de Graham Lambkin, Kye, para facturar otra joya de recreación melancólica desde la manipulación de grabaciones y cintas en este preciosista y bucólico “Lymph Est”. La trayectoria de Matt Krefting en solitario se va mostrando cada vez más contundente y centrada en este tipo de experimentación sonora en los últimos tiempos, después de haber formado parte en una gran cantidad de bandas (Son of Earth, Believers, Rotch, Shackamaxon,...) su inicio en solitario está alejado de su presente aunque merece la pena ser rescatado con “I Couldn't Love You More” (2009) para el sello de Thurston Moore, Ecstatic Peace!, un disco al que acabé llegando por la presencia en sus grabaciones de tres miembros de una de las formaciones imprescindibles de la psicodelia norteamericana en la pasada década como Sunburned Hand of the Man (qué ganas de que vuelvan a sacar nuevo material) junto a J. Mascis para facturar un interesante puñado de re-lecturas de canciones para acabar completando un disco de versiones donde el criterio de selección estaba basado en el apego que Krefting tenía de éstas. De algún modo, “High Hopes” o “Lymph Est” no andan lejos de tener un punto de conexión en el aspecto de facturar un disco de versiones, aunque en este caso sería desde un punto de vista de empleo de grabaciones ya existentes para remoldearlas a una nueva narración, y la que nos presenta en “Lymph Est” es delicada, plácida y emocionante. 

La descripción de Krefting sobre el proceso de grabación se resume en las siguientes palabras: “In January of this year I drove to Graham’s Empty Stage Studios in Poughkeepsie, New York. I brought with me a large bag of pre-recorded material, a variety of tape machines, some blank cassettes, and a few ideas. We spent a couple of days toying around with what I’d brought, with Graham acting as somewhat of a producer for the session. I brought the results back to Western Massachusetts, worked on them a bit, and added some material. We worked a bit on the sequence, Jason Lescalleet mastered it, and there you go ”. 

  
Con los nombres de Lescalleet y Lambkin sobre la mesa, “Lymph Est” se muestra como un disco de aspecto más cálido que la obra de estos dos, dejando que los samples sean mucho más protagonistas y centrándose en el sentido melódico de los mismos para ir presentando pequeños fragmentos que de algún modo hacen de este álbum un espacio casi cinematográfico. El sonido del piano en la inicial “Fairmount” nos empuja hacia esa recreación de imágenes y sensación casi pop en los ecos que se extienden a esas notas de piano, pisadas que nos invitan en “Tiger's Owl” a dejarnos llevar por un sendero donde puntear sobre sensaciones de misterio y vacío cercanas a trabajos como los de Philip Jeck, Basinski, las cintas iniciales de James Ferraro, Stephan Mathieu o recordar la travesía final de Klaus Kinski en “Aguirre”, hasta encontrarnos en la parte final con una meditativa interferencia con notas de guitarra que nos recuerdan a Loren Connors, “Mr Wollogallu” de Trindade/ Canavarro, Vini Reilly,... hasta reencontrarnos con la belleza y desánimo del opus de “Mania”, una delicada melodía de piano de ánimo erosionado que consigue nuestra plena inmersión dentro de un disco que ya no nos va a soltar en sus diferentes piezas en la parte central al ir sucediéndose con naturalidad debido a su pequeña duración y aún así, tejiendo una conjura emocional con las sublimes “I. Blam Faery”, las notas revoloteando de “Microbe” o la inmersiva “Lion's Try” por destacar algunas de las piezas que nos van trasladando a distintos escenarios en nuestra mente pero mantienen el sentimiento de levitación afligida, siendo súbitamente cortada por el fragmento más virulento del disco: “Mean Rich Riot / Malice Lines”, donde el ruido y lo obsesivo se cuelan para integrar un elemento de desorientación al disco, perfilando con elegancia “Green Veins And Red”. Cierra “Waldemar”, como una narración perdida en el abismo.

“Lymph Est” no es un disco rupturista dentro del catálogo de Kye. Dudo que lo pretenda ser, pero nos muestra un perfil mucho más abierto y accesible, un lugar donde ver un reflejo amable y cálido. “Lymph Est” es la banda sonora de la duermevela y un notable álbum.


out of stock ~ listen ~ download

Wednesday, September 10, 2014

ignatz & de stervende honden


"In the past 10 or so years Ignatz has explored all visible cracks and overlapping layers between (or underneath) folk music, blues, singer~songwriter and psychedelia. It is a pleasure to see him take this beauty to yet another level by unleashing 2 dying dogs to join him as a backing band, pushing his tunes into directions Les Rallizes Dénudés took a left and forgot their mountain of distortion, to end up in a dessert where Teenage Boys dance their first slow. De Stervende Honden know their place more then well, sending the anxious listener with endless muffled psych bass and primitive percussion into a kennel where after a few bites dream state replaces sense of direction, any moment on this record seems to be one you´ve experienced already." ultra eczema


La obra del belga Bram Devens sigue expandiéndose a cada uno de los pasos que emprende en su carrera dentro de manejarse en un espectro musical centrado en el blues-folk psicodélico y optando siempre por una producción de aspecto enmarañado y de baja producción. Se expande de manera silenciosa, cultivando en cada una de sus obras un maléfico y turbio encanto que nos envuelve y nos atrapa haciéndonos prisioneros de su música, donde siempre repta su voz frágil. Mirado en perspectiva, su obra ha ido creando clásicos de culto a cada paso, empezando por aquella trilogía para el sello belga (K-RAA-K)³ que empieza con un álbum homónimo en 2005 para después ir añadiendo matices a un folk que se salía tangencialmente del patrón norteamericano del tiempo, freak folk o como se le quiera recordar a día de hoy, y tampoco encajaba perfectamente dentro de otras tendencias europeas de aquellos días, como la islandesa, aunque siempre se manejaba en un aspecto rural y tradicional. Al igual que es difícil de encasillar a Richard Youngs o Jandek, por poner dos ejemplos, con el tiempo sus obras se volvieron más amorfas acercándose al mágico desconcierto de Alvarius B y siempre, trascendiendo en discos como “I Hate This City” (2011) y el año pasado con el maravilloso “Can I Go Home Now?” un particular perfume de oscurantista y clásica obra de edición privada perdida entre mediados de los 60 y los 70. La música de Ignatz siempre se ha mantenido en unos niveles de inspiración más que notables y su camino parece que siempre ha transitado en voz baja. 

Este año, sin embargo, no vuelve solo y se hace acompañar por Tommy Denys al bajo y la percusión de Eik Heestermans bajo el nombre De Stervende Honden (los perros moribundos) para crear una obra tan desgarrada y sobresaliente como “Teenage Boys”, que destaca este año en el catálogo del sello, también belga, Ultra Eczema junto al impresionante trabajo de Samara Lubelski “String Cycle” (aunque este lo retomaremos más adelante). La sencillez con la que parece balancearse este disco, en cinco composiciones maravillosas, alcanza unos niveles de perfección que terminan por estructurar un disco tremendo, un disco de aires también descuidados en la producción pero que en el acompañamiento junto a De Stervende Honden, Ignatz consigue aglutinar en un discurso de blues-folk abstracto, ponzoñoso por su aire narcotizado y los efectos empleados en el sonido de su guitarra unido a, cómo no, un sentimiento de mantra psicodélico de fragancia clásica que enhebra un delicado tapiz (grabado en octubre del año pasado en Les Ateliers Claus). ¿Por qué esta admiración por un disco que de momento parece apuntar a un campo ampliamente transitado como es el blues y el folk? Por la dificultad de encontrar belleza sin sonar artificial, de mostrar luminosidad desde el aspecto legañoso y descuidado de su sonido, junto a conseguir transformar en un lenguaje propio el sentimiento de estar ante una música experimental en la línea de los discos folk de Richard Youngs, de notar la fragilidad de Neil Young y la sensación de cocción a fuego lento que él acostumbraba en los maravillosos discos junto a sus Crazy Horse, Grateful Dead atiborrados de codeína, Ben Chasny volviendo a ser capaz de encontrar la inspiración, recordar trazos de obra que eleva a su protagonista como el “Superwolf” de Bonnie Prince Billy junto a Matt Sweeney, la suave tristeza de Zelienople, la respiración de David Pajo, el sentimiento de mantra blues espiritual de Junior Kimbrough... Todo tiene algo en conexión con “Teenage Boys” y nada es realmente este disco.

El disco abre desde el plano blues con el ritmo trotón de “I Gotta Pee”, mientras el bajo repta con clase y la voz de Devens se deja invadir por ese aliento pastoso después de beberte más de un litro de cerveza dejando que su guitarra vaya narrando el blues eléctrico de Chicago como lo imagina también Marc Ribot. Este inicio abre la puerta de manera animada para sumergirnos en la verdadera telaraña confeccionada por estos tres músicos, que con precisión y fijación por la repetición entregan la maravillosa “Teenage Boys” y recuerdas ese aire de rock psicodélico elaborado a cámara lenta y levitando a nuestro alrededor como un fantasma moribundo al que estamos acostumbrados en los discos de Ignatz pero expandido y con la amplificación espacial del acompañamiento de sus perros moribundos, secundándolo hasta empujarlo a un aspecto instrumental de sutiles aires de espiritualidad jazzy.  

De manera más dulce, le rodean en “Drinking Tea And Bloody Marys”, mientras la bella melodía de la guitarra de Bram Devens nos acurruca en una siesta alejada de los terroríficos calores estivales dejando que la brisa nos balancee en la hamaca y el grito chamuscado de las cigarras se silencie y, de este modo, sus siete minutos nos han evaporado en un espacio alejado del dolor y el peligro, recobrando la dulzura antes de encontrarnos con el que sin duda es el corte estrella del disco y, seguramente, la composición más devastadora de Ignatz en su trayectoria con “Japan is Romantic”, un monumento de cerca de trece minutos que reúne todos los aspectos que comentaba en la reseña al acercarse espiritualmente a tantos buenos recuerdos de lo mejor de las obras de algunos de los artistas citados anteriormente que parece escaparse de nuestras manos y, con ese latido firme y suave van cimentando la pasión de una composición que curiosamente también podría recordar a esas letanías de Les Rallizes Dénudés como he podido leer en la hoja promocional, y por extensión a lo que sería la parte más dulce y sosegada de Haino en alguno de su formatos en trío dejándose llevar por los aires psicodélicos de Neil Young y la delicadeza de “Zuma” o como si Mark Hollis se decidiera a sacar un disco con Bark Psychosis. Da igual por donde lo quieras enfocar, “Japan is Romantic” es una de las composiciones más brillantes de este año. Final en clave casi Harry Nilsson con “I Need A Good Night's Sleep” y esa forma de despedida con sensación de empujarte hacia la carretera para dejarte deslumbrar por los primeros rayos de sol de la mañana al salir de una noche inolvidable y con el cansancio en el cuerpo desear una noche de descanso después de todo este torrente noctámbulo de emociones. 

“Teenage Boys” es una obra que empuja la música de Ignatz hacia otro universo de sensaciones, igual de impactantes que la de sus obras en solitario pero en este caso, la capacidad para atraparnos es de un impacto incalculable. Sin duda, uno de los discos que más he disfrutado en mucho tiempo.

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Tuesday, September 09, 2014

heat sureens

heat sureens ~ life as a meditation of death (mmm sound, 2014)

 "coming to cassette mid-september, the first full length under this project name in two years. welcome back!" sean mcdonald

Sean toma aire antes de empezar y lanza una nota que se sostiene a lo largo de ochenta minutos. es el hilo del que irá tirando y sobre el que irá construyendo todo un mundo a partir de su voz, hecho de coros de iglesia, una marea de loops y drones casi humanos, agua y exóticas grabaciones de campo. al final, cuando termina la 'cara a', el hilo monocorde se sigue desenrollando durante otros veinte minutos hasta que se rompe por sí solo. si era casi imposible superar la magia de tales of y more tales of...

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Friday, August 29, 2014

night moves


night moves [kelly reichardt, 2013 | estados unidos]

me pregunta ana si night moves me parece una película notable sólo por el hecho de ser dirigida por kelly reichardt y también que a ella las interpretaciones, tanto de eisenberg como saarsgard o fanning, no le llegaron. si no la has visto y estás leyendo esto deberías dejar de hacerlo porque me pongo en modo SPOILER desde ya.
veamos, estoy de acuerdo en que las interpretaciones no dicen gran cosa pero no baso mi opinión de la peli por eso. si la subo un peldaño por encima de river of grassode o meek’s cutoff tiene que ver con dos cosas principalmente. una es la temática, vale, es de poco a nada objetivo que me mole el rollo green is the new red, pero sucede lo mismo con el tema animales, siempre abriré la mano a gente que plantee una historia alrededor de esos dramas. y la razón última tiene que ver precisamente en que es una película dirigida por kelly reichardt, y claro, si imagino esa peli en otras manos el rollo tiraría a sobremesa antena 3. aún siendo una peli supuestamente menor me parece un flipe como maneja la cámara esta mujer, vale, ya caigo en el rollo moñas tipo peña que defiende a dreyer, bresson o su puta madre por las movidas técnicas. pero sí, no reconocer que kelly reichardt es la hostia con una cámara en la mano es de votante del pp.
esto traducido a una explicación medianamente tangible pasaría por entender esta película como el punto de encuentro de dos formas de pensar enfrentadas en la ejecución aunque el fin que persiguen resulte el mismo.  porque por primera vez kelly reichardt no plantea una peli de personajes, o mejor dicho, de personas que te atrapan por como canalizan toda la mierda que da vueltas en su cabeza. night moves es una peli mensaje pero no al uso rollo moralina de todo a cien, es una peli con mensaje sin mensaje, es decir, no es una peli que al terminar te dé respuestas, termina y te da preguntas. una básicamente, por qué cojones cargarse el mundo a nivel corporativo es legal (vertidos, tala descontrolada, especismo, etc…) y volar una presa no? y para mi ahí está la chicha.
si bajamos al fango vemos como tanto eisenberg y saarsgard se mueven partiendo de un punto de vista egoísta hasta el asesinato. kelly reichardt omite los diálogos que darían pistas de por qué cada uno volaría una presa. se centra en que la vuelan y punto, el enfoque cobarde aparece cuando hay problemas, cuando ya ser un mártir de la causa es demasiado compromiso. sólo dakota fanning asumiría ese compromismo una vez se da cuenta de las consecuencias de volar el chiringuito. ya la misma fanning al terminar la proyección de la película en la cooperativa pregunta a la directora cuáles son las respuestas, las soluciones al horror que asola al mundo. y no se encuentran más allá de la granja ecológica cuando el dueño habla de la satisfacción personal que provoca poner bombas y de la esterilidad de una acción tan pomposa cuando ese mismo río está petado de presas.  es muy clarividente la invitación a uno de los currantes a que se asome por la ventana y se dé cuenta que cultivando alimentos orgánicos y promoviendo un consumo responsable es más fácil cambiar las cosas. me parecen también muy significativo el diálogo del desayuno de avena versus desayuno proteico con huevo o el problema que supone comprar mierda química a unos rednecks. dakota fanning supuestamente sólo aporta pelas para comprar la lancha y un activismo más de bata y zapatillas en contrapunto al activismo aparentemente firme de eisenberg o saarsgard cuando al final, cuando llega la hora de posicionarse, ambos optan por lavarse las manos, eso sí, después de haberlas manchado con sangre porque ya eso de las causas cuando le tocan a uno dejan de ser tan importantes.
y por eso me gusta night moves, porque soy capaz de meterme en la cabeza de dakota fanning  y llorar de impotencia abrazada a una barandilla porque no hay respuesta ante el apocalipsis. y si consigo meterme en su piel es por cómo kelly reichardt pasa de puntillas por el artificio y se preocupa gracias a los ángulos, pausa o música en llevarme allí.